La habitación que abre la casa. Cama de matrimonio bajo viga de madera oscura, cabecero forrado en lino crudo. Ventana que da al patio empedrado, donde la niebla cae despacio cada mañana. Por la tarde llegan los pájaros al comedero de la encina y se queda uno mirando.
La más luminosa de la casa. Suelo de barro cocido pulido, alfombra de yute y manta de lana a los pies de la cama. Por la tarde entra una luz dorada durante poco más de una hora; merece la pena estar dentro cuando llega. Bañera de hierro fundido junto a la ventana.
Suite con chimenea de leña propia y dormitorio doble más estancia con dos camas individuales separadas por un tabique de piedra. Pensada para familias o amigos que quieren su propio salón sin renunciar a estar juntos. Se enciende el fuego desde la tarde.
Bajo la cubierta de la casa, con dos ventanas asomadas al robledal. Se oye el río cuando hay deshielo en primavera y el viento contra las tejas en invierno. Rincón de lectura junto a la claraboya, ducha de piedra y techo en pendiente que hay que esquivar con cariño.
Precios por noche, IVA incluido. Estancia mínima de 2 noches en fines de semana y festivos.
Desayuno casero (pan local, embutidos de la zona, fruta de temporada, café o infusión) incluido en todas las habitaciones.
Aceptamos mascotas previa consulta.
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